En rigor, durante esta temporada, River Plate ha jugado encuentros mucho más complicados que el de ayer frente a Gimnasia Esgrima de La Plata. Pero dos de los más difíciles, habían tenido un resultado poco feliz para los "millonarios": la derrota contra Boca Juniors y la increíble eliminación a manos de San Lorenzo.
Y a partir de ello, es donde cobra importancia el triunfo sobre el equipo platense. El conjunto de la banda roja tenía que luchar contra todo: su hinchada, el ánimo, el desgaste físico y, especialmente, ellos mismos. Y el comienzo no fue nada fácil: los primeros 45 minutos los jugó muy mal. En consecuencia, se fue al vestuario con un 2 a 1 abajo y, como si fuera poco, se salvó de la goleada. En resumen, el cuadro era harto complicado.
La actuación del segundo tiempo fue completamente diferente. River salió decidido y dio vuelta el encuentro a fuerza de toques y golazos. (Hay que decir que la defensa de Gimnasia colaboró bastante) Tal vez, si hubiera tenido esa misma decisión el jueves pasado frente a San Lorenzo, ahora la historia sería otra.
Los millonarios supieron reponerse de la peor semana desde que asumió como DT Diego Simeone. Lo cual no es nada despreciable. La buena noticia -entre tantas malas- para sus hinchas es que su equipo logró permanecer en la punta, teniendo así importantes chances de romper con una mala racha de casi cuatro años sin alzar trofeos. Por eso es importante este triunfo; el más difícil de enfrentar luego de un panorama tan oscuro.
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